16 enero 2006

Caballero de espuela dorada

Dícese del que siendo hidalgo era solemnemente armado caballero. José María Gutiérrez Guti llegó al Real Madrid años ha, cuasi en consonancia con el caballero en plaza Raúl González, y mientras que el último ha llegado a ser símbolo y bandera del club, con todas las de la ley, el rubio de cabello brillante se mantuvo incesantemente relegado a la fría sombra, desde la que se iba alimentando paulatinamente de madridismo, así lo ha demostrado durante tantos años en los que se ha ganado la titularidad no concedida a la postre, envuelto en una situación de la que muchos habrían salido espantados, cabalgando en el horizonte a grito alzado perjurando rechazar hasta los blancos manteles.

Por antonomasia se ha distinguido este mozo por su rebeldía, por su carácter raudo en mal aventurarse, a veces en plena batalla y que no le ha costado acaso varias expulsiones y la repudia del respetable. Mas los genios son así, se saben magnificentes y les consta que serán por siempre unos incomprendidos, así muchas de la grandes hazañas de la Humanidad no han sido reconocidas a sus legítimos autores tras muchos años difunto el meritorio. Afortunadamente, pese a que el aquejo de muchos sigue latente, la añeja y exigente plaza del Bernabéu empieza a considerarlo hijo pródigo, a la par que crítica y aficionados lo resguardan bajo su regazo. Ya iba tocando.

Artista incombustible y para todo, con su distinguida clase a cuestas se ha ido moviendo de la mediapunta a la delantera, donde dejó goles brillantes y en abundancia para no ser ése su rol natural; de la delantera al centro de la plaza, demarcación en la que movió los hilos del equipo que ni un ventrílocuo; para a posteriori volver a brillar con luz propia en su zona predilecta, que es la primera citada al comienzo del presente párrafo. El caso es que siempre hubo caballeros extranjeros de mayor índole que él, sobre el papel y –en ocasiones- tan sólo de cara a la galería. No fue el caso de su aislamiento cuando la llegada de Beckham (caballero de gran cruz) o de Zidane (maestro de caballeros), pero sí fue especialmente deshonroso y doloroso cuando se le sustituyó de un día para otro por Gravesen (caballero de mohatra a todas luces).

Añosa es la tendencia de muchos, la mayoría seguidores del Real, de encasillar a Guti como irregular en sus faenas, a su vez que él los ha ido callando a todos regularmente hasta el día de hoy. En elegancia sólo comparable al rey Zizou dentro del actual plantel merengue, en este reino no hay en nuestros días señor más valioso que el hoy capitán, a tenor de la edad que va cumpliendo un monarca que en breve cederá su trono a un heredero. Que no será Gutiérrez pues ni yo mismo, escudero incansable suyo, oso afirmar que haya sido nunca el mejor, pero siempre ha sido un bravío caballero de espuela dorada.

http://www.as.com/articulo.html?xref=20060126dasdaiopi_19&type=Tes&anchor=dasopiB00

2 Comments:

Blogger Sabariegos said...

Eres un Crack tío. Lo has clavado. Discrepo únicamente en lo de la elegancia sólo comparable a la de Zizou. Pero el resto lo has clavado, sí señor.

11:01 p. m.  
Anonymous Juan Carlos Calvente said...

Creo que has acertado plenamente en el articulo. Sigue escribiendo que es lo tuyo.

Un saludo de un amigo que te lee.

3:19 p. m.  

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