02 enero 2006

El factor relatividad aplicado a los medios de comunicación


Primeramente, aclarar que todo esto vaya dirigido a todo aquél que despotrique de forma constante –o no- acerca de la inutilidad de ciertos medios tales como la televisión o internet, acusándolos de absurdos e inertes. El primer consejo que les brindaría un servidor es que no los usen, lo típico que se suele sugerir en estos casos. Si no te gusta no mires, que se dice. El factor relatividad es poderoso y el factor apropiación aplicado al anterior lo respalda y lo blinda. Un buen libro, además de la gozada que viene a ser el acto de empaparse de él a través de su lectura, bien sirve como perfecto ejemplo para establecer comparaciones. ¿A que ni el más atrevido de los mortales osaría a ningunear el buen arte de la lectura y la grandiosidad de nuestros amigos los libros? Sin embargo, se cuentan a pares los que hacen lo propio con la televisión e internet. Pues señores, permítanme apuntar que hay libros y libros. Y en una estantería de cierto centro comercial que no viene al caso comentar localicé yo, junto a una obra magna de Vázquez-Figueroa, un libro de Boris Izaguirre de dudoso contenido. ¿Y a qué viene esto? No se crean que voy a posicionarme en contra del mundo y a rajar de los libros, ¡Dios me libre!

Bueno, pues procedo a comentarles a qué viene todo esto. Sí, es cierto que con un 99% de posibilidades, ver Aquí hay salsa rosa de tomate supone una enorme (y lo que es peor, irreparable) pérdida de tiempo. Y Gran Hermano es inevitable, pues la dura realidad nos dice que es tanto una chorrada como un producto que gusta (y lo que viene a ser el problema, que vende). Pero les recuerdo que en TV también dan informativos, a diario, ¡de toda la vida!, para que se informe uno sobre cómo anda el mundo. Los hay que defecan verbalmente sobre los contenidos televisivos y ni siquiera se detienen a contemplar la actualidad mundial, lo cual me parece lamentable. Prosigo: también hay programas como el nuevo Channel nº 4 que ha estrenado el canal Cuatro, que al estilo de Lo + Plus trata sobre temas interesantes, cotidianos y divertidos sin adentrarse en el terreno de lo rosa. ¿Quieres ser millonario? no solo brinda a sus participantes la posibilidad de salir forrados del programa, sino que también es toda una fuente de cultura para sus habituales telespectadores. Y qué decir de Buenafuente y el privilegio de disfrutar cada noche de un humorista superdotado y de una persona sumamente inteligente de la que aprender. El que suscribe no será el que afirme que no hay programas-basura, porque los hay, pero éstos no suponen más de un 25% de lo que se puede ver. El problema pues, no es de la televisión, es de los que no saben elegir el canal correspondiente en el momento adecuado, y a posteriori se dedican a criticar por criticar sin detenerse a valorar todo lo que se pierden al no darle una oportunidad a la cruelmente encasillada como ‘caja tonta’.

Pasemos a internet. Me parece muy respetable -y a la par, sabia- la postura del que prefiera salir a la calle a relacionarse con los demás en vez de quedarse enganchado al archiconocido MSN Messenger. Es más, comparto su ideal. De lo que tendría aquél que percatarse es que la red de redes es mucho más que eso; que las salas de chats vienen a ser el McDonalds de internet: ampliamente demandados por el usuario medio y una nimiedad en comparación con todo el jugo que se le puede sacar a un rato de ocio en el cyber-espacio. Internet, para el que lo use a conciencia y con algo de astucia, puede significar el tener en mano una macro-enciclopedia que ríete tú de la Larousse. Un medio que además ofrece infinitas posibilidades a la hora de informarse, ya que mientras que visualizas un vídeo se te permite oír la radio y, a su vez, leer una noticia en cualquier edición digital del diario informativo que cada cual prefiera. Un híbrido perfecto entre actualidad inmediata, información escrita, imagen y sonido. Es el medio de comunicación definitivo, a fin de cuentas. Y además puedes buscar tu música, encontrar cosas que haberlas, no las haylas en ninguna otra parte y hasta echarte un Buscaminas, que siguen ahí y que sigan, por los siglos de los siglos. ¿Alguien da más? No veo ninguna mano levantada. Pero los que se abstienen de hacerlo seguirán despotricando sin conocimiento de causa, porque amigos, todo en esta vida es relativo y la utilidad de los medios de comunicación, también.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

felicidades!
este es el blog mas pelotudo que he chequeado.
enhorabuena

6:04 p. m.  
Blogger Luis said...

Me parece muy furte usar la teoría de la relatividad para una comparación paralela de libros, internet y tv :)

De todas formas el estilo es cuidado y las imágenes idóneas :P

Soy reacio a responder blogs y mucho más a periodistas ke se meten en terrenos científicos :P Desde aki un Salu2 Luis

10:53 p. m.  
Blogger Pablo Rodríguez said...

Bueno, he cambiado el título de la entrada para curarme en salud de cara a quisquillosos; pero has de saber que Einstein, con la ley de la relatividad se refería a que todo en la vida es relativo, y no sólo a lo que a la materia meramente física se refiere, aunque se centrara en ésta ;)

De todas formas en momento alguno durante el texto entro a valorar ningún tema de corte científico, tan sólo utilicé el nombre de la ley de la relatividad para dar nombre al artículo.

Ale, un saludete y a mandar.

12:00 a. m.  

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